La Suelta
La Suelta

Una responsabilidad que debemos honrar

Disparar a un animal salvaje es un acto grave, una decisión que compromete mucho más que el solo instante del tiro. Es el punto de inflexión entre la búsqueda, paciente e intensa, y el desenlace a veces irreversible de un cara a cara entre el ser humano y el animal. En una época en la que nuestra práctica es escudriñada, discutida y a veces cuestionada, es nuestro deber como cazadores con arco colocar la ética en el centro de cada tiro. No por miedo, sino por convicción. Porque el futuro de la caza, al igual que el de todas las disciplinas del tiro deportivo, descansa sobre una condición fundamental: nuestra capacidad para cobrar las piezas de forma limpia, humanitaria y con mesura.


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