En el norte de Australia, allí donde las pistas se borran en la arena y el mar se une al manglar, comienza otro mundo. Entre bantengs y depredadores marinos invisibles, esta es una aventura en el corazón de un territorio bruto, guiada por el arco y el instinto. Un viaje de pesca fuera del tiempo, en las aguas cálidas y turbias de la península de Cobourg.
Después de conseguir cobrar nuestros búfalos, Brian y yo decidimos continuar nuestro viaje por el bush australiano, siempre acompañados por Ben, nuestro guía. Aún no es momento de regresar. Nos llama un último objetivo, ambicioso y lleno de significado: permitir que Brian cobre un banteng y logre así, en un solo viaje, el Grand Slam de los grandes bóvidos australianos. Una búsqueda rara, exigente, casi iniciática.
Para ello, debemos subir aún más al norte, allí donde Australia toca sus fronteras más salvajes, hacia un territorio inmenso que pocos hombres pisan: la península de Cobourg. Un amigo de Ben tiene algunas autorizaciones valiosas para cazar el banteng en una zona de caza de belleza salvaje, situada íntegramente en el corazón del parque nacional Garig Gunak Barlu. Aquí, todo respira arcaísmo: la soledad, el polvo, las pistas interminables, las fuerzas de la naturaleza que no ceden nada.