La verdad a veces acaba por sorprender
Tras cinco largos meses de espera, por fin llegó el preciado paquete. Mi nuevo recurve Black Widow, un PCH X de 49 libras, desvela sus líneas elegantes. Elegí un cuerpo de ébano de Macasar, bellamente realzado por las vetas doradas del Bocote de las palas. Este arco excepcional me acompañará en la mayor parte de mis salidas esta temporada, convirtiéndose en la prolongación de mis intenciones. Las primeras pruebas, repartidas en varios días de meticulosos ajustes, permitieron afinar el fistmele (band), posicionar el flemón (nock set) con precisión y adaptar las flechas a la dinámica del conjunto. Los silenciadores aportan a cada suelta un sonido amortiguado, casi confidencial, que contribuye a la sensación de suavidad y control. Para acompañar a este recurve, elegí flechas pesadas, con un total de 645 grains y un FOC del 25%, favoreciendo la penetración y la estabilidad en vuelo. Mi elección recayó en las Easton Carbon Legacy "Fred Eichler" en 5 mm. Su acabado evoca la madera del arco, mientras que sus plumas blancas ofrecen una excelente visibilidad de las trayectorias, algo muy valioso durante las largas sesiones de tiro instintivo.