Hace apenas unas semanas, la posibilidad de que la cabra montés de los Alpes volviera a ser una especie cinegética en Italia alimentaba numerosos debates dentro del sector cinegético europeo. Finalmente, el gobierno italiano ha decidido dar marcha atrás y abandonar esta medida, que sin embargo estaba integrada en un vasto proyecto de reforma de la normativa de caza.
La cabra montés de los Alpes ocupa un lugar especial en la historia de la conservación europea. A principios del siglo XX, la especie rozó la extinción tras décadas de extracciones excesivas. Su rescate está estrechamente ligado a la creación de la reserva real de Gran Paradiso por el rey Víctor Manuel II, lo que permitió la supervivencia de los últimos núcleos de población. Las reintroducciones realizadas posteriormente en todo el arco alpino condujeron a un espectacular retorno de la especie. Hoy en día, los efectivos alpinos superarían los 50.000 ejemplares.